jueves, 21 de mayo de 2009

De "jodido" a no tanto... el sueño americano región 4

Buen día querido lector!

Gracias por regresar a este blog, que hace alarde de su segundo post.

El día de hoy, y gracias a un comentario de algún anónimo en el post anterior, quiero platicarles una historia que a mi me ha servido de mucho, y que definitivamente muestra que eres lo que quieres y no el resultado de tu ambiente.

Esta es la historia de un pequeño morrillo que nació en Pachuca, Hidalgo. El año era por ahí de un poco antes de la mitad del siglo pasado, vaya, por ahí del final de la Segunda Guerra Mundial.

Este pequeño muchacho tuvo una infancia relativamente normal, aprendió a jugar soccer, nadaba en los ríos que podía encontrar (que en esa época eran cristalinos y no el nido de ratas que son ahora), se mudó con sus padres constantemente y brincó de Pachuca a otros pueblitos y termino en otro poblado pequeño en el estado de Hidalgo.

Ahí, al llegar a la adolescencia fue monaguillo, donde por alguna razón aprendió a creerle poco o nada a la iglesia. Siguió creciendo y antes de llegar a la mayoría de edad, se casó y tuvo una niña. Por este pequeño detalle, y ya que apenas estaba empezando la prepa, tuvo que dejar de estudiar y se dedicó a trabajar como ayudante en la construcción de la carretera México-Querétaro que pasaba por su pueblo, también fue garrotero en camiones de refrescos, y básicamente tomó cuanto trabajo podía.

Con el paso de los años, y con otros dos varoncitos en la casa, decidió junto con su hermano ir a la aventura y buscar trabajo en la Ciudad de México. Llegó a las afueras de la ciudad, y ahí con su hermano fueron contratados como ayudantes generales. Pasaron desde limpia-baños hasta cargadores de bodega, y estando en esa bodega este pequeño niño que ya había crecido a ser todo un hombre, aprendió todo lo que pudo ver. Todas las fórmulas y procesos que pudo identificar los aprendió a la perfección. Ésto le valió el ir avanzando poco a poco, y para no hacerles el cuento mas largo, llegó a ser gerente general de compras a nivel Latinoamérica de esa empresa.

Poco después, con 4 hijos se divorcia y vuelve a encontrar el amor en el D.F., donde se vuelve a casar, se va de luna de miel a Europa, y tiene otros dos hijos.

Fue de una empresa a otra, siempre subiendo y siempre dandotodo lo que sus hijos necesitaban. En 1991 su empresa es comprada por otra, y su puesto eliminado. Con mas de 40 años de edad nadie lo contrataba, así que decidió aplicar todos sus conocimientos del ramo para hacer su propia empresa.

Rompió el cochinito de su hijo menor, sacó los pesos que tenía ahorrados, y siendo eso lo único que tenía para salir a la calle, empezó a vender su producto. Hoy en día la empresa no ha crecido brutalmente, pero ha sido suficiente para mantener y dar educación digna a sus hijos.

Evidentemente esto es un pequeño extracto de su historia, no todo ha sido color de rosa, ha tenido muchas broncas y traumas fuertes durante su vida.

Este hombre, este personaje de la vida mexicana que fue de peón de carretera a gerente general de una transnacional con nada mas que una prepa trunca y sus deseos de ser mejor, es el claro ejemplo de que solo se necesitan ganas para salir adelante en esta vida.

Este hombre ha demostrado que ser pobre, desamparado o jodido en esta vida es un acto de elección y no de designio divino, el decidió sobreponerse a todas las circunstancias en su vida, y tener éxito (en el sentido capitalista de la palabra).

Este hombre es el mejor ejemplo de que, el comentario en mi último post que me describe como "niño pudiente", es un vil intento de culparme por la situación que ese anónimo esta viviendo, y de no tomar la responsabilidad que le corresponde.

Este hombre deja muy en claro que el jodido está jodido porque quiere, y este país esta saturado de gente así, que espera le den de comer solo por estirar la mano, que espera que papá gobierno llegue a salvarlo porque es su responsabilidad. ¡NO! Es la responsabilidad de cada uno buscar una mejor educación, buscar un mejor trabajo, buscar algo mejor siempre, y no esperar a que alguien se apiade de su situación.

Este hombre demuestra que no hay que educarse en grandes escuelas para llegar alto, solo basta con aprender de lo que haces, de lo que te rodea, y si el siguiente paso lo necesita, meterse a Harmon Hall o algo así para poder darlo.

Este hombre demuestra que el odio del jodido al pudiente, Y VICEVERSA, es un intento de culpar al otro por la situación que se vive. La única diferencia entre estos dos estereotipos es la decisión de estar en uno u otro.

Este hombre enseña que, si se quiere se puede, que si se puede no hay porque no hacerlo, y que si no hay porque no hacerlo, se tiene que hacer. Enseña que el rico no tiene la culpa de la pobreza del jodido, y que el jodido no tiene la culpa de que el rico se encuentre tan vacío y sin alma, porque ambos decidieron ser así.

Este hombre también... es mi padre.

1 comentario:

  1. Con gusto veo que vas madurando y se refleaja en tu forma de escribir, solo te pido que no dejes de hacerlo sigue escribiendo me encanta.
    Tu admiradora

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